Desastrosa noche en nuestra tercera y sin duda la peor residencia de estudiantes en la tercera capital que visitamos. A penas pudimos pegar ojo por la exagerada temperatura de la habitación. El colchón, el suelo, los muebles, la manilla de la puerta y todo lo que había dentro desprendía calor. Esa habitación era el mismísimo infierno, se unía su orientación sur y la nula circulación de aire, a la insoportable ola de calor que estamos viviendo en el corazón de Hungría.
Lo dicho, sin apenas descanso nos levantamos de las parrillas que hacían de cama y nos dispusimos a aprovechar el único día que teníamos para visitar Budapest. Capital, típica gran urbe cosmopolita, expresión a veces convertida en tópico, que en este caso percibimos que se cumplia sin duda la noche anterior. Infinidad de visitantes, de gente de paso de mil sitios, de personajes locales o al menos residentes y uno de los festivales de música más potentes del mundo, el Sziget, coincidiendo con nuestra visita. Budapest es ciudad joven y dinámica , abarrotada de garitos especiales, de parcelas abiertas aprovechadas para crear espacios distintos, al aire libre, con mucho gusto y a la vez con un aire "costra", hippie o como se quiera...todo bien atado.
Nuestro día iba a dedicarse a visitar las partes nobles de Pest y Buda, también nos abría encantado conocer la tercera ciudad que dio origen a Budapest, Óbuda pero no hay tiempo para tanto. Empezamos recorrido en la plaza Vorosmarty, descubriendo las zonas más comerciales y en seguida nos topamos con la Basílica de San Esteban y el parlamento después, sin misterios, son dos edificios imponentes. El interior de San Esteban impresiona por la ornamentación tan exageradamente recargada, es precioso. Visitar el parlamento nos permitió completar la espectacular imagen que teníamos desde el río. Entre medias lo empezamos a pasar mal con el calor eran las 11 de la mañana y estábamos en casi 40 grados. El paseo era una búsqueda constante de sombra y el aguantar a pleno sol algo reservado para el que se encargarse de fotografiar en ese momento.
Poco a poco fuimos abandonando Pest buscando el Puente de las Cadenas y a mitad de camino para no zampar más solana cruzamos a Buda en metro hasta la plaza Batthiany. Allí empezamos ruta por Buda buscando la escalinata de la calle Kagylo para llegar a iglesia de San Matías y el Bastión de los Pescadores. Si hasta ese momento Budapest ya nos había impresionado, aquí nos desmoronó, es probablemente la ciudad más postalera que he visto, cada esquina que se dobla ofrece una panorámica increíble. La ubicación de Buda se presta a ello, paseas por un lugar precioso con vistas a otro lugar precioso, así que todo es precioso. En el bastión pudimos hacer mil fotos buscando el recoveco en el que enfocar el parlamento y que saliese una de las torres, conseguir encuadrar con el parte de la cubierta de San Martín.....una delicia.
En ese mismo lugar comimos algo a la sombra para después empezar a bajar hacia el Castillo. El calor había cesado un poquito gracias a una nube, casi como un guiño, cuando subimos la escalinata, pero ahora volvía a ser horroroso. De nuevo, al llegar al Castillo, los ojos no daban a vasto .
Estuvimos un buen rato viendo las fachadas del Castillo y por supuesto admirando las vistas de Pest. La bajada hasta el Danubio nos pareció muy bonita, llegamos hasta el puente de Szabadsag para cruzar al mercado y pasear la calle Vaci. Nos planteamos seguir paseando, pero exhaustos y hasta arriba de calor decidimos volver al hotel infernal para darnos una ducha fría y salir a tomar algo y cenar.
Caída la noche y recuperando temperaturas humanas para el cuerpo, callejeamos toda la zona comprendida entre la sinagoga y la ópera de Budapest para tomar unas cervezas y después cenar. Recuperamos las sensaciones del día anterior, suponemos que también gracias al festival el ambiente era increíble. Metidos en esta atmosfera tan diversa y acogedora, abrebamos y forramos bien en el Hummus café reponiendo las raciones de vegetal y legumbres que nos faltaban. Delicioso y copioso, con esa pena de abandonar un sitio en el que estábamos muy a gusto, nos retiramos al horno para intentar dormir algo antes de etapa que nos esperaba.
Budapest tiene pinta de ser una ciudad muyinteresante. Muy guapa la foto de Paula con el gesto de calor y cansancio.
ResponderEliminarCon el paso del tiempo seguro que no olvidareis es ciudad, de la que ya sabia que es magnífica, del calor y del cansancio seguro que no os vais a acordar.
ResponderEliminar