Lunes 3 de Agosto por fin!
Salimos de la estación de autobuses de Gijón, muy cargados con bicis y alforjas pero también muy muy ilusionados con este viaje que llevábamos tanto tiempo planeando y ya estaba aquí por fin.
Fueron 12 horas de viaje en autobús a Barcelona, del que no cabe destacar nada, como os podeis imaginar.
Podía ponerme a contaros de lo borde, por poner un calificativo amable, que fue el conductor cuando nos dijo que las bicis así, en cajas (tal y como ellos mismos demandan en su pagina web)no subían al autobus, pero el problema se solucionó rápido y claro que subieron. En la primera parada nos enteramos de que la semana anterior, otra persona que viajaba con bici le habia llamado subnormal por el mismo motivo. Vale, el tipo tenía una cruzada antibiciletas.
Nuestro mayor miedo lo resolvimos con solvencia, que era bajar del autobús, caminar tan cargados a donde se cogía otro autobús al aeropuerto (era aproximadamente 1km que nos parecieron 10) y que aun no se hubiera terminado ese servicio porque llegábamos de noche y muy justos de tiempo.
Una vez en el aeropurto del Prat teníamos toda la noche por delante porque nuestro vuelo no salia hasta las 10.25 de la mañana. Cenamos cosas que traíamos de casa con las bicis por mesa y tratamos de dormir algo, aunque no lo conseguimos. Cuando estábamos cogiendo el sueño, se acercaron dos amables policias a decirnos que a partir de las 4am no se podía dormir ni....estar estirados!!(cito literal). Supongo que porque nos ibamos de vacaciones nos lo tomamos con humor y deshicimos campamento.
El vuelo a Viena nos lo pasamos durmiendo. La llegada iba a suponer nuestra primera toma de contacto con el turismo en bicicleta. El propio aeropuerto anunciaba una via ciclista que atravesaba el aeropuerto y lo conectaba con el centro de la ciudad. Teníamos dudas a cerca de la facilidad de encontrarla y las propias caractersticas de un camino que atraviesa la periferia mas industrial de una gran capital. Cualquier temor se disipó, casi desde el primer momento la ruta estaba perfectamente señalizada y el trazado por el que discurría resultó la mejor forma de adentrarse en Viena. El camino avanzaba pegado a las infinitas ramificaciones fluviales del Danubio atravesando diferentes espacios y ambientes propios de cualquier ciudad, pero en un entorno perfectamente cuidado y adaptado.
Atravesamos una primera zona industrial dejando al oeste fábricas y talleres, después nos internamos en una zona residencial de baja densidad en la que la gente paseaba a sus perros o disfrutaba de un paseo a pie o en bici por la propia via ciclista. Luego recorrimos zonas más pobladas y urbanizadas reconstruyendo poco a poco la propia estructura de la ciudad. El trayecto nos permitió asentar el tópico de la 'ciudad europea'. Algo desorientados y después de preguntar a varias personas aterrizamos en el famoso Prater vienés atestado de gente paseando, desde ahí y sin mayores complicaciones conseguimos llegar a nuestro hotel. Ya eran las seis de la tarde, nos duchamos y salimos a pasear por Viena. Descubrimos una ciudad silenciosa y que a esas horas comenzaba a descansar. Hasta llegar a la ciudad imperial no encontramos una pequeña terraza con un mínimo de bullicio en la que nos sentimos lo suficientemente cómodos para zamparnos una enorme hamburguesa acompañada de una gran jarra de cerveza. Acto seguido, agotados después de mas de 24 horas sin dormir y con toda la sangre en el estómago nos fuimos a descansar.


Por ahora veo que va todo muy bien, con los pequeños inconvenientes lógicos del comienzo. A partir de mañana comienzan les pedalaes hacia Bratislava. Disfrutadlo a tope.
ResponderEliminarEstamos con muchas ganas de empezar mañana, a ver que sensaciones tenemos en la primera etapa!
EliminarBueno, veo que ya estáis encarrilados. Hoy Viena y mañana Bratislava. Supongo que a la llegada haréis otra pausa para visitar la ciudad.
ResponderEliminarJooo, ya pensaba que no habría actualizaciones!!! En ascuas me teníais. Pero qué bien así todo descrito! Sólo faltan las foticas y una casi lo vive. Casi ehhh, que yo pa pedalear aún no estoy. A por Bratislava!!!
ResponderEliminarMe publica todo por triplicado, Jajajajaja. Me siento como la santísima Trinidad, sobre todo santísima...
ResponderEliminarMe publica todo por triplicado, Jajajajaja. Me siento como la santísima Trinidad, sobre todo santísima...
ResponderEliminarMe publica todo por triplicado, Jajajajaja. Me siento como la santísima Trinidad, sobre todo santísima...
ResponderEliminarBuenísima la foto de "los maletines". Vaya valientes!!
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