Llegó el día de la primera etapa. Nos levantamos sobre las 8, empaquetamos todas nuestras cosas, montamos la casa en la bici y salimos sobre las 9.
Atravesamos Viena, que a esas horas tenía mucho tráfico. No se echa de menos ni un metro de carril bici, que en muchos tramos discurre entre los dos carriles para coche, y esto nos hacía sentir algo inseguros en momentos más delicados como girar en grandes avenidas. Lo cierto es que tratan a los ciclistas como a un vehículo más y se circula de maravilla.
Tras una media hora atravesando Viena llegamos al Prater, que a estas horas,un jueves, estaba muy tranquilo, solo con algunas personas haciendo deporte. Paramos en una terraza a la sombra de los arboles a desayunar y comenzamos a dejar atrás Viena.
Atravesamos un puente con unas Vistas impresionantes del río Danubio y un ciclista austriaco que nos vio pinta de viajeros se ofreció a hacernos una foto. Continuamos pedaleando con él mientras charlábamos. Se llamaba Matthias y vivía en Viena aunque era del norte de Austria. Atravesamos la isla del Danubio mientras él nos iba contando cosas interesantes de la zona y tras llegar a otro puente, paramos a hacer una foto y nos despedimos. Tras hacer la foto y beber agua, estábamos montando de nuevo en bici cuando " Aló again!!" era Matthias que había dado la vuelta para decirnos que,si no teníamos prisa, nos llevaba a un sitio que nos iba a suponer un rodeo y salirnos de nuestra ruta pero que nos iba a gustar. Nadie nos esperaba en ningún otro sitio así que aceptamos rápidamente.
Dejamos atrás nuestro camino y nos metimos por el bosque de Lobau para unos kilómetros después encontrarnos un lago impresionante, en el que había algunos austriacos nudistas dándose un baño. Ahora sí nos despedimos, muy agradecidos, el se zambulló por un lado y nosotros dejamos las bicis e hicimos lo propio unos metros más adelante.
Más frescos continuamos ruta por el bosque hasta que salimos a nuestro camino de nuevo,la eurovelo 6, que pasa por delante de una refinería y luego es una monótona recta de decenas de kilómetros.
Hacía mucho sol y calor,tanto que cuando teníamos que parar a algo,rápidamente continuábamos marcha para seguir notando la brisa que generaban los 19km/hora en el cuerpo.
Sobre las dos de la tarde llegamos al primer pueblo,Stopfenreuth,llevábamos 60 km, se nos había acabado el agua y ya teníamos hambre. Atravesamos el pueblo sin ver a nadie buscando una fuente, pero no había ni una. Volvimos a la entrada del pueblo donde había un pequeño restaurante, para ver si ahí conseguíamos agua. Al entrar en el recinto vimos allí a un ciclista, era Nestor!! El argentino catalán que habíamos conocido en Viena. Os invitamos a conocer lo que hace en -www.grandeshazañas.com- .Llenamos los bidones en la cocina del bar,comimos a la sombra y comenzamos a pedalear junto a Nestor hacia Bratislava.
Unos kilómetros más adelante nos metimos en el pueblo de Hainburg, q no tenía mucho que ver así que lo dejamos atrás rápido.
Unas horas después llegamos a Bratislava. A la entrada se nos unió un ciclista que resultó ser un músico alemán que iba hasta Novi Sad en Serbia a tocar samba en un festival de música brasileña!!
El primer contacto con Eslovaquia nos hace notar la diferencia con Austria rápidamente. Desaparece el carril bici en Bratislava y todo es muy caótico y de aspecto decadente.
Encontramos nuestro alojamiento y nos despedimos de Nestor.
Lo que creíamos que iba a ser una ruta de unos 70km acabó por serlo de 87km!! Para la primera etapa no está mal, ¿no?
Para quien tenga pensado hacer esto, un dato muy pero que muy importante es que de Viena a Bratislava siguiendo la eurovelo, NO HAY AGUA.
El alojamiento merece una mención especial porque parece que hayamos viajado en el tiempo a un internado soviético, las puertas de las habitaciones son acolchadas,la pintura de los pasillos desconchada,el suelo gastado, pero oye, esta súper limpio así que estamos encantados.
Después de ducharnos salimos a conocer Bratislava. Encontramos una cuidad muy animada y llena de gente. Un chico por la calle que nos vio algo desorientados a la puerta de la oficina de turismo que ya estaba cerrada,nos ofreció mucha información sobre las cosas que teníamos que ver por aquí.
El final del día seguro que lo adivináis, cerveza asgaya y ricas hamburguesas
Eslovacas. Y lo más importante una sensación guapísima de haber hecho la primera etapa con unas sensaciones maravillosas y pensar que aún nos queda prácticamente todo por delante.
¡Qué bueno che! Por cierto, el tramo esloveno hasta Bratislava, ¿ibais entre coches? Bueno, seguid pasándolo bien.
ResponderEliminarSolo un tramo de unos pocos km antes de llegar a Bratislava. Lo demas seguia un carril bici paralelo a la carretera. Besos.
Eliminar(no hay tildes en teclado)
Hola! Soy Eva. Qué envidia me dais! Tened cuidado en carretera.
ResponderEliminarpasadlo genial!,, igual nos animamos Adolfo y yo algún año...si el cuerpo lo permite..😆😆😆
Qué maravilla de viaje. Aunque en algunos momentos llegue a hacerse un poco duro, seguro que lo pasáis muy bien, así que ánimo y a seguir disfrutando
ResponderEliminarNos acordamos mucho de vosotros y de tu sabiduria ciclista. Besos.
EliminarLo mejor la gente que vais conociendo por el camino. Un beso.
ResponderEliminarCaramba, dan ganas de ponerse a biciclear!!! Da hasta cargo de conciencia estar tirada en la playa... Ánimos, que os lo estáis montando genial y parece un viaje inolvidable!!! Besazos!!!
ResponderEliminarPresta saber que nos lees, la verdad que lo estamos disfrutando muchísimo. Pasame tu dirección porfa, besos!!
EliminarpPasailo bien y disfrutar del viaje.Un abrazu para los dos.
ResponderEliminarPrecioso viaje chicos! Mucha fuerza para las patas y a seguir disfrutando así.
ResponderEliminarun abrazo!
Que alegria ver que nos lees Dani, les proximes pedalaes contigo! Bicos.
EliminarAna y yo, tarde, pero estamos leyendo ahora el blog, que envidia!!!
EliminarYa veo q lo de la birra y burger (buryer como yo digo) lo lleváis en la sangre, y por vuestra "culpa" nosotros también cada vez más.
Un abrazu!!